Cuando algo me preocupa en lo que concierne a mi trabajo, lo veo claramente como una falta de profesionalismo. Sentiría que fracasé en mi profesión porque me parece que es tremendamente importante en este ambiente tan fantástico y peculiar que constituyen un set de filmación o TV en el que tiene que trabajar gente tan diferente. Me parece que es muy importante que la atmósfera en la que se trabaja sea amable, delicada, tranquila y alegre pero al mismo tiempo dinámica (….)
Ingmar Bergman

Exoesqueleto

Plumas de hierro. Alas de sal. Voy previendo que viene el invierno. Voy soltándome en la oscuridad. Mi cuerpo de lata se hace señal. Voy rogando que el cielo esté en calma. Voy dejando de anhelar el mar. No cargaré las piedras que me sumas. He trazado mi mapa en la arena. Los insectos recorren mis venas. ❂❀ Larva de larvas. Saltos de fe. Mi mejor movimiento, estar quieto. Las arañas vendrán (ya no temo). Mi reflejo me pierde en el aire. He soltado mi exoesqueleto aunque se quiebre mi piel. Mi mejor movimiento, estar quieto. Las arañas vendrán, ya no temo. Mi reflejo se pierde en el aire. He soltado mi exoesqueleto aunque se quiebre mi piel. Plumas de hierro. Plumas de hierro. Plumas de hierro-

Las votaciones son una especie de juego, como las damas o el backgammon, que incluyen un suave tinte moral; un jugar con lo justo y lo injusto, con cuestiones morales; uy desde luego incluye apuestas. No se apuesta sobre el carácter de los votantes. Quizás deposito el voto que creo más acertado, pero no estoy realmente convencido de que eso deba prevalecer. Estoy dispuesto a dejarlo en manos de la mayoría. Su obligación, por tanto, nunca excede el nivel de lo conveniente. Incluso votar por lo justo es no hacer nada por ello. Es tan sólo expresar débilmente el deseo de que la justicia debiera prevalecer. Un hombre prudente no dejará lo justo a merced del azar, ni deseará que prevalezca frente al poder de la mayoría. Hay muy poca virtud en la acción de masas.
Henry D. Thoreau
“Sísifo ve entonces cómo la piedra desciende en algunos instantes hacia ese mundo inferior desde el que habrá de volver a subirla hasta las cimas, y baja de nuevo a la llanura.
Sísifo me interesa durante ese regreso, esa pausa. Un rostro que sufre tan cerca de las piedras es ya él mismo piedra. Veo a ese hombre volver a bajar con paso lento pero igual hacia el tormento cuyo fin no conocerá jamás. Esta hora que es como una respiración y que vuelve tan seguramente como su desdicha, es la hora de la conciencia. En cada uno de los instantes en que abandona las cimas y se hunde poco a poco en las guaridas de los dioses, es superior a su destino. Es más fuerte que su roca.”A. Camus

Sísifo ve entonces cómo la piedra desciende en algunos instantes hacia ese mundo inferior desde el que habrá de volver a subirla hasta las cimas, y baja de nuevo a la llanura.

Sísifo me interesa durante ese regreso, esa pausa. Un rostro que sufre tan cerca de las piedras es ya él mismo piedra. Veo a ese hombre volver a bajar con paso lento pero igual hacia el tormento cuyo fin no conocerá jamás. Esta hora que es como una respiración y que vuelve tan seguramente como su desdicha, es la hora de la conciencia. En cada uno de los instantes en que abandona las cimas y se hunde poco a poco en las guaridas de los dioses, es superior a su destino. Es más fuerte que su roca.

A. Camus